enero 24, 2021

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Sacaron el pedigrí de la goma de mascar después de 6.000 años.

Los científicos pudieron decodificar el código genético de una mujer que vivió hace unos 5.700 años extrayendo ADN de las marcas dentales en una “encía” que data del Neolítico. Este trabajo es importante por primera vez que puede describir todo el genoma humano de un objeto que no sea el hueso humano y la mujer.

El estudio, publicado en la publicación científica Nature Communications, es significativo porque es la primera vez que se extrae un código genético humano de un objeto que no es un hueso y un diente humanos.

Los investigadores descifran su genoma y “Lola” Descubrió que la mujer, a quien seudonimizó, vivió hace 5.700 años, estaba más estrechamente relacionada con los cazadores-recolectores de la Europa continental que con los que vivían en el centro de Escandinavia.

Dr. Hannes Schroeder “Es asombroso obtener el código genético completo de un ser humano antiguo a partir de cualquier otra cosa que no sean huesos”. me ha dicho.

Al tratar de averiguar cómo era Lola a partir de los resultados, los investigadores dijeron que tenía la piel oscura, cabello castaño oscuro y ojos azules, como sus parientes en Europa.

Lola es probablemente descendiente de colonos que vinieron de Europa occidental después de que el glaciar se retiró.

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El ADN de Lola se obtuvo de un trozo de brea negra de 5700 años de antigüedad formada al calentar corteza de abedul. Estos alquitranes se utilizaron para unir objetos de piedra en este momento.

Las marcas dentales en la pieza de alquitrán de 2 centímetros de largo mostraron que la sustancia fue masticada. Lola para dar forma a la brea, limpiar los dientes o aliviar el dolor de muelas “goma” Se puede masticar.

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También se encontraron rastros de restos de avellanas y patos salvajes en el trozo de alquitrán extraído del sitio arqueológico de Syltholm en la isla de Lolland en el Mar Báltico en Dinamarca. El residuo de ADN, que se cree que proviene de las comidas de Lola, proporciona datos sobre el consumo de alimentos de quienes viven en esta era.

Además, también se obtuvieron ADN de microbios atrapados en la encía. Los científicos han descubierto patógenos que causan la enfermedad del beso y la neumonía, así como bacterias y virus que están presentes de forma natural en la boca pero que no causan enfermedades.

La investigación del genoma no proporcionó datos sobre la edad de la mujer, pero dado que generalmente se pensaba que las ubicaciones se les daban a los niños para que las mastiquen, Lola también se consideró joven.

Los científicos señalaron que el último hallazgo es importante tanto en términos de obtener ADN de materiales distintos de los huesos y dientes como de los cambios que han experimentado los patógenos con el tiempo.